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miércoles, 11 de enero de 2012

Una broma muy cara

No me imagino cuanto se habrá gastado para hacer este tipo de bromas. Pero bueno, el que puede, puede.


viernes, 6 de mayo de 2011

Un poco de humor

Sí, quizás lo haz visto mientras hacías tu colita en el Interbank, pero de todas maneras vale la pena volver a verlo. Una lección de humor sin palabras.


martes, 2 de septiembre de 2008

viernes, 26 de enero de 2007

El valor de la conversación

Con el correr de los años uno va aprendiendo a conocer a la pareja. Y algo que he descubierto en Lili es que disfruta de una buena conversación. Sí, de esa actividad que vamos dejando al lado por escuchar música con los audífonos –dizque para no molestar a los demás– o simplemente por ver el programa favorito de televisión.

Liliana, escuchándome atentamente.
Yo dejé que la televisión ganará. Me di cuenta que era mucho el tiempo que me sentaba frente a la caja boba y que desperdiciaba frente a sus imáganes; así que decidí que algo debía hacer. Ahora cuando estoy con Lili trato de que los momentos que paso con ella sea lo que los gringos llaman quality time, es decir, tiempo de calidad. Un momento bien llevado, bien aprovechado, bien usado, pues el tiempo que perdemos nunca lo recuperaremos.

Estoy seguro que ahora que he caido en la cuenta del valor que posee la simple acción de comunicarse con la pareja –conversando sobre lo que somos y lo que hacemos en esta vida– nuestra relación va a mejorar aún más. Ese es mi primer paso.

El segundo, con seguridad, será escoger mejor mis temas de conversación. Por lo pronto, he podido apreciar signos –su gesto en la foto es una señal– que hablar sobre lo que me pasa en la oficina no es una de sus temas favoritos.

lunes, 25 de julio de 2005

A los 30

De acuerdo a un informe publicado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en fecha reciente la impotencia y la calvicie son dos de las primeras dolencias que preocupan a los hombres que se encuentran en su tercera década de vida. Un 43.7% de los encuestados (provenientes de 13 países de los cinco continentes) sostiene que la impotencia es su mayor preocupación de salud, seguida de la calvicie con un 38.5% y muy de lejos en tercer lugar los ataques al corazón con 23.6%.


Carlos, tratando de no aceptar la verdad.
Con estas estadísticas decidí preguntar entre los compañeros de la revista que rondaban esta edad y descubrí que las cifras no sólo eran acertadas (en realidad las dos primeras dolencias eran las únicas presentes en la mente de mis amigos) sino que se dejaban sentir en nuestros escritorios. El temor es latente en la mirada de los que sufren estas dolencias y la verguenza no se deja ocultar al momento de la sobremesa de mediodía. El tema es serio y puede conducir a depresión a los que padecen de estos males (como se puede apreciar en la foto). Felizmente, yo soy el que sufre de calvicie.