lunes, 25 de julio de 2005

A los 30

De acuerdo a un informe publicado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en fecha reciente la impotencia y la calvicie son dos de las primeras dolencias que preocupan a los hombres que se encuentran en su tercera década de vida. Un 43.7% de los encuestados (provenientes de 13 países de los cinco continentes) sostiene que la impotencia es su mayor preocupación de salud, seguida de la calvicie con un 38.5% y muy de lejos en tercer lugar los ataques al corazón con 23.6%.


Carlos, tratando de no aceptar la verdad.
Con estas estadísticas decidí preguntar entre los compañeros de la revista que rondaban esta edad y descubrí que las cifras no sólo eran acertadas (en realidad las dos primeras dolencias eran las únicas presentes en la mente de mis amigos) sino que se dejaban sentir en nuestros escritorios. El temor es latente en la mirada de los que sufren estas dolencias y la verguenza no se deja ocultar al momento de la sobremesa de mediodía. El tema es serio y puede conducir a depresión a los que padecen de estos males (como se puede apreciar en la foto). Felizmente, yo soy el que sufre de calvicie.

Es Estrés


El estrés nos puede acabar. Duermes pero no descansas, comes pero no te satisfaces, ves televisión pero no comprendes la película, lees pero no entiendes la obra. Es detestable el estrés, y lo peor de todo es que creo que es muy difícil de quitar, si por lo menos tuviera alguien a quien asestarle un desestresante golpe... lo siento Tunche, fuiste el elegido...

jueves, 26 de mayo de 2005

Dolor de Muela

La trascendencia de un dolor de muela se expresa en las cosas que dejas de hacer o que hacer a medias. El maldito dolor no te deja, se expande hacia tu cabeza y no te deja pensar, no te deja meditar sobre las cosas menudas de la vida. En lo único que piensas es en lo bien que te vas a sentir una vez que alguna buena mano te extraiga al doloroso bicho. Lo peor de todo es que es una muela sin mayor utilidad más que la de picarse y fregar, fregar cualquier cantidad.

Bueno, les deseo a todos los que padecen de esto -yo antes jamás pensaba en que me ocurriría a mí- que se sanen, que no dejen pasar el tiempo porque es peor. Y vayan al dentista, que cuando duele ya no hay nada que hacer más que la dolorosa extracción.